Si las pruebas de velocidad identifican un problema, reinicie el enrutador de la red o el módem y, luego, vuelva a ejecutar la prueba de velocidad. Si no nota una mejora, comuníquese con su especialista en redes (si tiene uno) o con su proveedor de servicios de Internet para determinar si un cambio de hardware de red o la actualización del software servirán para corregir el problema.