¿Qué es la “suplantación de identidad”?
La suplantación de identidad es un fraude en línea que tiene lugar cuando un suplantador de identidad utiliza correos electrónicos, anuncios o sitios web falsos para engañarlo e inducirlo a que comparta datos personales y financieros.
En la mayoría de los casos, las posibles víctimas reciben un correo electrónico que parece provenir de una organización legítima —por lo general, una institución financiera—, pero el vínculo en el correo electrónico abre un sitio web falso que copia el sitio de la organización. A veces, es fácil darse cuenta de que el sitio web es falso debido a lo siguiente:
palabras mal escritas;
gramática incorrecta;
apariencia general poco profesional.
Sin embargo, a medida que los criminales cibernéticos se vuelven más sofisticados, es cada vez más difícil distinguir los sitios web falsos de los reales.
Los suplantadores de identidad utilizan direcciones de correo electrónico que han recopilado de varias fuentes (por ejemplo, sitios web y perfiles de redes sociales) y envían grandes cantidades de mensajes de correo electrónico a esas direcciones con términos, logotipos y marcas comunes. Los suplantadores de identidad saben que la mayoría de esos mensajes de correo electrónico serán eliminados, pero con que unos pocos destinatarios respondan al fraude, ya obtienen ganancias.
La recepción de un correo electrónico de suplantación de identidad no constituye ni indica algún tipo de violación de datos. La violación ocurre cuando la persona que recibe el correo electrónico hace clic en el vínculo e ingresa información personal en el sitio falso; es así como los embaucadores obtienen información. Luego, la usan antes de que la persona se dé cuenta de lo sucedido.
Los atacantes también pueden aprovechar la capacidad de una aplicación de correo electrónico para ejecutar código HTML, dejando la computadora afectada expuesta a virus, troyanos y gusanos.